Jul 30, 2026 | Desarrollo Sostenible

Innovación e Identidad: El caso Waraña contado por Romina Gutiérrez

Desde bolsas de plástico desechadas hasta diseño de vanguardia. La creadora de Waraña cuenta en LadoBIZ cómo transformó un problema ambiental de San Juan en un negocio de triple impacto que capta la atención internacional. 

La sustentabilidad dejó de ser una palabra de moda para convertirse en el pilar de los nuevos negocios con proyección global. En la inauguración de la sección de Desarrollo Sostenible de LadoBIZ, analizamos el caso de Waraña, el emprendimiento de triple impacto liderado por la fotógrafa y creadora textil Romina Gutiérrez, que fue seleccionado entre 175 proyectos nacionales por la incubadora DAE (Diseño Argentino Exponencial) junto al British Council. 

La historia de Waraña no nació en un laboratorio de innovación, sino de la frustración y la observación del entorno. Durante una residencia en Rodeo a finales de 2021, Romina intentó aprender a hilar lana sin éxito. Frente a la abundante cantidad de bolsas plásticas (de alta densidad) que ensuciaban la flora local producto del viento y los vertederos a cielo abierto, decidió cambiar la materia prima. “Agarré el plástico y lo empecé a tejer como cualquier artesano que utiliza la materia prima que está en su entorno”, relató en nuestro streaming. 

De la basura al telar de cuadros 

El proceso de Waraña es 100% manual y meticuloso. Gutiérrez recolecta bolsas de verdulerías y supermercados que no hayan sufrido un deterioro excesivo por el sol, las lava, las corta en tiras muy finas y crea un hilado continuo que luego teje en un telar de cuadros europeo. El resultado desafía cualquier prejuicio sobre los materiales reciclados: las carteras y bolsos de Waraña presentan una trama suave, colorida y de altísima resistencia, en las que el plástico se fusiona armónicamente con otros materiales o hilos descartados.

“El hilado manual parece un monstruo y la gente se resiste porque hay que tener paciencia, sabiduría y técnica. Pero con el plástico se puede jugar un poco más rápido, no se corta, y el hilado se transforma en un juego.” 

El lado B del emprendimiento artesanal 

A pesar del reconocimiento nacional y la creciente demanda, escalar un modelo de negocio artesanal presenta desafíos únicos. Como confiesa Romina, el tiempo es la variable más compleja de gestionar. “A veces estoy una semana probando prototipos. Después, para poner un precio justo para mí y para el comprador, es muy difícil porque tengo que contar todas las horas”, explicó. En este punto, las mentorías obtenidas en programas como el del British Council son vitales para ayudar a los artesanos a estructurar costos, valorar su diseño y hacer sus negocios rentables a largo plazo. 

Comunidad y transferencia de oficios 

Lejos de guardarse la técnica, el modelo de Waraña apunta a la educación y el empoderamiento local. Romina dicta talleres en la provincia enseñando a la comunidad a hilar plástico y telar, demostrando que la solución a los pasivos ambientales puede estar en nuestras propias manos. Con más de 400 bolsas plásticas reinsertadas en la economía y ventas concretadas fuera de la provincia, Waraña no solo teje accesorios, sino una red de consumo responsable que pone en alto el talento y la resiliencia sanjuanina.