El camino del emprendedor rara vez es una línea recta. A menudo, nace de la insatisfacción con el status quo, del deseo de explorar nuevas áreas, o simplemente de atreverse a soltar un trabajo seguro. Esta es, en esencia, la historia de Agrofit, relatada por su co-fundador Matías Ferreyra en el episodio 03 de la segunda temporada de LadoBIZ.
La empresa, que comenzó en 2017 como una prestadora de servicios de mantenimiento de espacios verdes públicos y privados, se originó en la inquietud de Ferreyra. A pesar de tener un trabajo estable en la vitivinicultura y luego especializarse en ganadería en zonas áridas, Matías detectó un nicho de mercado: “el mantenimiento porque no es solamente cortar el césped y regar con la manguera, sino que detrás hay un montón de cosas”.
El salto del servicio al retail de experiencia
Junto a su socio Alejandro, también ingeniero agrónomo, se profesionalizaron y decidieron arriesgarse: “Teníamos que explotar esto que estaba naciendo y no lo podíamos dejar morir. O soltamos el barco o nos agarramos de la tablita”, recordó Ferreyra. El resultado fue Agrofit, la primera empresa especializada en mantenimiento de espacios verdes en San Juan.
Pero la ambición no se detuvo ahí. Recientemente, Agrofit dio un salto estratégico al inaugurar su primer local comercial. Más que una simple agroquímica, desarrollaron un modelo de negocio experiencial. “Agrofit tiene una puesta en escena: podés ir al local y ver la máquina, probarla, usarla. Podés cortar con una máquina de cortar césped en vivo o usar una motosierra; no la vas a ver solo exhibida en una estantería”, explicó.
La matriz agroproductiva local: Oportunidades y crisis
Durante la entrevista, Ferreyra brindó un diagnóstico crudo pero realista del sector agropecuario sanjuanino. Calificó el momento como “delicado” y marcado por la incertidumbre de los productores tradicionales, quienes, ante la fluctuación de los precios y la falta de garantías en las ventas, optan por no invertir en fertilizantes y agroquímicos.
“Hay un círculo vicioso: ¿para qué voy a gastar si no sé si voy a vender la producción? Entonces, cada vez las producciones caen más y el precio del mercado no ayuda.”
Sin embargo, en este panorama de desafíos constantes para cultivos tradicionales como el tomate perita o la uva (con bodegas sobre-estoqueadas por la caída del consumo), Ferreyra destacó el auge de nuevas inversiones a largo plazo. Cultivos como el olivo y, especialmente, el pistacho, están liderando el recambio productivo en San Juan, atrayendo incluso a importantes empresas de otras provincias, como las maniceras cordobesas, que buscan diversificarse.
Emprender: La resiliencia como modelo de negocio
El recorrido de Agrofit no estuvo exento de dificultades. Ferreyra admitió que han tenido fluctuaciones dramáticas en su personal, pasando de 150 empleados a menos de 20, para luego volver a crecer. Esta volatilidad, propia del emprendedor y del contexto país, fue su mayor escuela.
“Es un salto al vacío. Tenés momentos en que estás en la cresta de la ola y momentos en que estás en el piso… he tenido momentos muy difíciles en donde dije ‘¿Para qué carajo me largué a emprender?'”, confesó con la sinceridad que caracteriza el “Lado B” de los negocios. A pesar de todo, Ferreyra es rotundo: “Fue la mejor decisión, sin duda”.
Cuando se le preguntó por qué considera a Agrofit una empresa exitosa, Matías no habló de facturación ni de márgenes de ganancia, sino del activo más importante de la empresa: “Agrofit es una empresa exitosa porque la gente quiere trabajar en la empresa, y a mí eso me llena el corazón”.

